La OCDE ha informado, en fechas recientes, que la comunidad internacional ha renovado su compromiso de afrontar los retos fiscales derivados de la digitalización de la economía.

El marco inclusivo de la OCDE / G20 sobre la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS), que agrupa a 137 países y jurisdicciones, acordó durante su reunión celebrada el pasado 8 – 9 de Octubre, que el enfoque de los Dos Pilares sobre el que han estado trabajando desde 2019 ofrece una base sólida para un futuro acuerdo.

economía digital mundial

Este constituye un importante paso dado que, la ausencia de una solución consensuada, podría llevar a la proliferación de impuestos digitales aprobados por los distintos países de forma unilateral.

✔ La OCDE considera que el debate se centra en si las normas de fiscalidad internacional, desarrolladas hace más de un siglo, siguen siendo efectivas en el marco de la economía global actual.

✔ Los elementos fundamentales del sistema global fiscal que determinaban dónde debían pagarse impuestos (reglas que determinan el “nexo” entre el negocio y una jurisdicción determinada, basadas en la presencia física) y qué parte de los beneficios deberían gravarse (reglas de atribución basadas en el principio de libre competencia) son desafiados por el actual contexto de digitalización que permite un uso masivo, la dependencia de activos intangibles y la centralización de datos.

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✔ A modo de recordatorio, la OCDE resume los siguientes aspectos:

  1. Pilar 1 (reglas de “nexo”): buscan establecer nuevas normas acerca de dónde debe pagarse el impuesto así como una nueva forma de compartir el derecho de gravamen entre Estados. Su objetivo consiste en asegurarse que empresas multinacionales con fuerte contenido digital paguen impuestos donde lleven a cabo su negocio de forma significativa y continuada, incluso cuando carezcan de presencia física, tal y como se exige por la normativa actual. En consecuencia, la reasignación de los derechos a exigir un impuesto determinarán dónde debe ser satisfecho y sobre qué base así como qué porción de los beneficios podría o debería ser gravada en una determinada jurisdicción donde los clientes o usuarios finales estén localizados.
  2. Pilar 2: introduciría una tributación mínima que ayudaría a los países afrontar la erosión de bases imponibles así como el traslado de beneficios de empresas multinacionales. El mecanismo global anti –erosión ayudará a prevenir el traslado de beneficios a países de baja o nula tributación y a asegurarse el pago de un impuesto mínimo.

✔ Como ejemplo de un Impuesto Digital unilateral y con efectos desde el 16 de Enero de 2021, España ha aprobado la llamada “Tasa Google” que gravará en un 3% la prestación de servicios digitales, tal y como informábamos en un post anterior.

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✔ Como punto final, debemos recalcar la importancia de evitar futuras medidas unilaterales descoordinadas que, en base a las previsiones de la OCDE, podrían reducir el PIB mundial en más de un 1% anual.


Publicado el 12-2020 por PBS