Se espera que estas medidas beneficien: a los negocios online, al reducir los costes derivados del cumplimiento de las obligaciones formales del IVA en operaciones internacionales; a las empresas de la Unión Europea que no perderán competitividad con respecto a empresas de fuera de la Unión no obligadas a repercutir IVA; y, a los Estados Miembros que incrementarán su recaudación de IVA.