El planteamiento de una consulta vinculante a Hacienda constituye una buena herramienta para la prevención fiscal. Recuerde que, tal y como dijo Benjamin Franklin, “en este mundo ninguna cosa es cierta, salvo la muerte y los impuestos”.La normativa fiscal actual ha adquirido tal elevado grado de complejidad, que no siempre resulta fácil para cualquier contribuyente tener la certeza de que su declaración y su interpretación de la norma se efectúan correctamente.

En España, las consultas vinculantes a hacienda son un procedimiento que permite a los contribuyentes obtener una resolución vinculante acerca de cómo debe interpretarse una norma en su aplicación a un caso concreto de un contribuyente.

La principal ventaja que ofrece es que el criterio establecido en dichas resoluciones es vinculante para los órganos y entidades de la Administración Tributaria encargados de la aplicación de los tributos, lo que implica que Hacienda quedará vinculada por dicha respuesta y no podrá solicitar la modificación de su declaración o imponerle sanciones.

 

El proceso es esencialmente escrito y requiere la identificación del contribuyente así como una exposición detallada de los antecedentes y circunstancias del caso que deben de coincidir con la realidad y cuya tributación motiva el planteamiento de la consulta.

 

✔ La presentación debe efectuarse antes de la finalización de la obligación tributaria sobre la que se plantea la consulta. No puede basarse en hechos que son objeto de comprobación por parte de la Administración tributaria.

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✔ El organismo encargado de su resolución es la Dirección General de Tributos – DGT, dependiente del Ministerio de Hacienda y Función Pública.

 

Hacienda publica sus contestaciones en su página web, de forma anónima, así cualquier contribuyente puede conocer su criterio interpretativo.

 

Es importante destacar que la aplicación de los criterios de dichas consultas, para casos similares y siempre que no se haya modificado la normativa que resultó de aplicación en su resolución, eximen de culpabilidad a los contribuyentes.

✔ Aunque el plazo legal para su resolución es de seis meses desde su presentación, en la práctica puede conllevar un plazo medio de nueve a doces meses. Por ello, es aconsejable planificar que la resolución pueda obtenerse con carácter previo a la finalización del plazo voluntario de presentación y pago de la declaración en la que se haya originado el hecho imponible respecto del que se plantea la cuestión.

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Publicado el 01-2018 por PBS